La memoria es la capacidad mental que posibilita a una persona registrar, conservar y evocar las experiencias. A veces la memoria nos puede jugar malas pasadas, olvidándonos de aquello que debíamos hacer o decir.

Según estudios recientes, el cerebro podría comenzar a deteriorarse antes de lo que se pensaba, a los 45 años. Por ello, lo ideal para prevenir su pérdida es trabajarla a diario mediante unos sencillos ejercicios de estimulación cognitiva.

Entrenar la memoria en las personas mayores

La buena memoria no es para siempre, pero la buena noticia es que hay muchas maneras de ralentizar su deterioro


La pérdida de las facultades cognitivas es una de las grandes preocupaciones de las personas y quizá la que mayor angustia produzca, de ahí el que el tema de la prevención sea recurrente y la demanda de información al respecto sea una de las que más habitualmente se produce.

Aunque la pérdida de memoria no va más allá de la producción del conocido como enlentecimiento cognitivo, es decir, cierta disminución o lentitud a la hora de realizar ciertas tareas, recordar datos o aprender cosas nuevas.

Existen toda una serie de estrategias que pueden utilizarse para minimizar el impacto que el envejecimiento provoca en nuestro cerebro y su repercusión en la vida cotidiana de las personas. Es aquí donde podríamos encuadrar la estimulación cognitiva.

¿Y qué entendemos por estimulación cognitiva? la estimulación cognitiva engloba todas aquellas actividades “cuyo objetivo es ejercitar y estimular las funciones cognitivas de cada persona”.

Estas actividades pueden ser:

Inespecíficas: tales como acudir a una conferencia, ver una película, jugar con juegos de mesa, completar pasatiempos, hablar sobre un tema, etc…

O más específicas: como realizar ejercicios de atención (tachar una determinada letra de un texto). 

La estimulación cognitiva no implica necesariamente que nuestra intención sea mejorar el funcionamiento cognitivo, también estamos haciendo estimulación cognitiva cuando vemos una película.

Entrenar la memoria en personas mayores para reducir los olvidos cotidianos

 

¿Cuál es la diferencia?

El entrenamiento de memoria es una actividad más organizada, que realizamos de una forma sistemática. Es trabajar en la utilización, control y conocimiento de los procesos, estrategias, técnicas y vivencias implicadas en el funcionamiento de la memoria, con el objetivo de mejorar su rendimiento y reducir los olvidos cotidianos.

Hacer ejercicios de estimulación cognitiva es bueno a cualquier edad, pero es más necesario a partir de los 50 años y, sobre todo, de los 65. El momento de la jubilación es clave.

Cuando los mayores dejan de trabajar para jubilarse, su actividad cognitiva se ve muy reducida. Esto implica que ejercitan menos su cerebro de forma cotidiana y comienzan a ponerse de manifiesto ciertos problemas de memoria.

Asimismo, hay otros factores que intervienen de modo muy negativo como el aislamiento, la falta de ejercicio físico, la ansiedad, la depresión y los que son quizá los más peligrosos: la hipertensión, la diabetes y el colesterol alto.

Y es que, todo lo que se ejercita, se mejora, y todo lo que no se ejercita, se pierde.

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