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Los Beneficios del Cuidado y Asistencia a Domicilio

Día a día vamos siendo más conscientes del verdadero envejecimiento de la población. Por eso, desde Vital Hogar queremos dar a conocer y defender las ventajas de los cuidados y asistencia domiciliaria para este grupo poblacional. Nuestros mayores se merecen los mejores cuidados y la mayor atención posible.

 

Es mucha la gente que día a día duda o desconoce cuáles son las verdaderas aportaciones que una buena asistencia a domicilio genera. Estas aportaciones no solo tienen que ver con la asistencia sino con el correcto cuidado de las personas mayores. Cada vez más son las personas mayores, las personas enfermas, las personas dependientes y cada vez son menos los servicios que ofrecen familiaridad, confianza, respecto, cariño... en definitiva cercanía.

Por esta razón hoy tratamos, a través de este post, de transmitiros cuales son las verdaderas ventajas y comodidades de los cuidados a domicilio.

Los cuidados y Asistencia a domicilio se caracterizan por tener ocho ventajas principales, estas son:

1.Permanencia en el Domicilio: Las personas mayores, sobre todo aquellas que empiezan con algún tipo de deterioro cognitivo, se ven muy perjudicadas a la hora de desplazarse. Por esta razón, en la mayoría de los casos, se ven profundamente desorientadas al perder de vista su entorno, su vivienda, sus vecinos, todo aquello que para la persona mayor es familiar.

2.Cuidado personalizado: a pesar de que el resto de las alternativas ofrecen un trato directo y personalizado, Asistencia y cuidado de personas mayores. Esto es gracias a que el usuario cuenta con una persona que se dedica, durante el tiempo contratado, únicamente a ella. 

3.Coste moderado: La asistencia a domicilio de personas mayores, tiene precios muy competitivos, sobre todo comparándolo con otro tipo de servicios como los residenciales. Es cierto que lo precios varían mucho dependiendo del grado de dependencia y salud del usuario, sin embargo, se pueden encontrar diferentes soluciones las cuales no tienen por qué ser desproporcionadamente caras.

4.Establecimiento de rutinas: Las personas mayores necesitan de movimientos rutinarios para simplificar y facilitar su día a día. La mejor forma de crear estos hábitos y rutinas es contando con un personal cualificado en el propio domicilio. Ello, no genera ningún trastorno de movilidad y sí que favorece la tranquilidad y la sensación de seguridad de la persona mayor.

5.Entorno particular: Nuestros mayores desean permanecer en su domicilio. Por ello, un desplazamiento a centros residenciales puede desanimarles y hacer aflorar una sensación de nostalgia de su vida cotidiana. cuidado de personas mayores

6.Libertad en el día a día: Nuestros mayores se han ganado, a pulso, disfrutar de su vejez. Por ello, su vida debe guiarse por los impulsos y su voluntad. Qué mejor sensación que poder levantarse y acostarse sin tener en cuenta la hora que marque el reloj en su muñeca o invitar a los familiares y amigos a un aperitivo cuando se les antoje.

7.Compatible con las nuevas tecnologías: Hoy en día, podemos instalar cámaras de video vigilancia sincronizadas con nuestro ordenador o Smartphone para no perder detalle de cómo se encuentran nuestros mayores. Esta supervisión directa es una ventaja para poder disfrutar de la asistencia a domicilio de las personas mayores con plena seguridad.

8.Alegría, tranquilidad y seguridad para todos: No hay mejor recompensa que ver a nuestros mayores felices y disfrutando de su vida. Sentirse querido y arropado por su entorno natural aporta un bienestar a nuestros mayores del que disfrutamos todos.

Además de estos ocho pilares principales que evidencian las bondades del cuidado y asistencia de personas mayores a domicilio, quiero haceros participes, desde Vital Hogar de dos más que he observado a través de la experiencia:

1.Mayor facilidad de recuperación: En aquellos supuestos en los que una persona ha pasado de ser independiente a dependiente por la causa que fuere: Ictus, derrame, trombo... pero cuya dependencia es reversible, por lo menos en parte, la recuperación es infinitamente mayor cuando se mantiene su entorno y cuando una persona se dedica en cuerpo y alma a ella, provocándole y motivándole para conseguir mejor y más rápida recuperación.

2.Aumento de la esperanza de vida: Es muy habitual utilizar el término "se va a morir de pena". Este término refleja fielmente el proceso interno que sufre una persona dependiente física o mentalmente cuando es obligada a trasladarse y es ingresada en una residencia (no así el que lo hace de motu propio). En muchas ocasiones las personas se sienten sola ... y pierden la razón de la vida, o lo que es lo mismo: la voluntad de vivir. Por este hecho, entre otros factores, la esperanza de vida se alarga sustancialmente cuando una persona es atendida y cuidada en su propio domicilio.

Todas estas características son valores añadidos del cuidado a domicilio de personas mayores, enfermas o dependientes. 

Estas ventajas son las que marcan la diferencia con respecto a otro tipo de servicios como son el ingreso de personas mayores en residencias o asilos. Este tipo de servicios en estos centros lógicamente son mucho menos personalizados y no generan los mismos vínculos de familiaridad, cercanía y confianza. Esto tiene una lógica y es que este tipo de negocios buscan maximizar beneficios para un nivel de satisfacción de los clientes muy limitado. 

 Por todas estas razones, Vital Hogar es la empresa en la que podéis confiar para el cuidado y asistencia de vuestros mayores. Trabajamos día a día para mejorar la calidad de vida de nuestros clientes y lograr que "disfruten de la libertad de envejecer" apoyados por la mejor asistencia completamente individualizada y personalizada. 

 

La actividad física en los mayores

Niveles recomendados de actividad física para la salud de 65 años en adelante.

 
Para los adultos de este grupo de edades, la actividad física consiste en actividades recreativas o de ocio, desplazamientos (por ejemplo, paseos caminando o en bicicleta), actividades ocupacionales (cuando la persona todavía desempeña actividad laboral), tareas domésticas, juegos, deportes o ejercicios programados en el contexto de las actividades diarias, familiares y comunitarias.
 
Con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias y musculares y la salud ósea y funcional, y de reducir el riesgo de ENT, depresión y deterioro cognitivo, se recomienda que:
 
los adultos de 65 en adelante dediquen 150 minutos semanales a realizar actividades físicas moderadas aeróbicas, o bien algún tipo de actividad física vigorosa aeróbica durante 75 minutos, o una combinación equivalente de actividades moderadas y vigorosas.la actividad se practicará en sesiones de 10 minutos, como mínimo.que, a fin de obtener mayores beneficios para la salud, los adultos de este grupo de edades dediquen hasta 300 minutos semanales a la práctica de actividad física moderada aeróbica, o bien 150 minutos semanales de actividad física aeróbica vigorosa, o una combinación equivalente de actividad moderada y vigorosa.que los adultos de este grupo de edades con movilidad reducida realicen actividades físicas para mejorar su equilibrio e impedir las caídas, tres días o más a la semana.se realizen actividades que fortalezcan los principales grupos de músculos dos o más días a la semana.Cuando los adultos de mayor edad no puedan realizar la actividad física recomendada debido a su estado de salud, se mantendrán físicamente activos en la medida en que se lo permita su estado.Actividad física para todos
 
Estas directrices son válidas para todos los adultos sanos de más de 65 años. También se aplican a las personas de esas edades con ENT crónicas. Las personas con determinados problemas de salud, como enfermedades cardiovasculares y diabetes, pueden tener que tomar más precauciones y consultar al médico antes de intentar alcanzar los niveles recomendados de actividad física para los adultos mayores.
 
Los adultos mayores puede acumular el total de 150 minutos semanales de diversas maneras.
 
El concepto de acumulación hace referencia a la meta de totalizar 150 minutos de actividad a base de intervalos de al menos 10 minutos cada uno a lo largo de la semana, por ejemplo realizando 30 minutos de actividad de intensidad moderada cinco veces a la semana.
 
Estas recomendaciones son válidas para todos los adultos mayores, independientemente de su sexo, raza, origen étnico o nivel de ingresos.
 
Las recomendaciones son extensivas a los adultos mayores con discapacidad, siempre y cuando se adapten a cada persona en función de su capacidad de ejercicio, de sus limitaciones y de los riesgos específicos para su salud.
 
Los adultos mayores inactivos o con enfermedades limitantes verán mejorada también su salud en alguna medida si pasan de la categoría "sin actividad" a la de "cierto nivel" de actividad. Los adultos mayores que no siguen las recomendaciones de realización de actividad física deberían intentar aumentar la duración, la frecuencia y, finalmente, la intensidad como meta para cumplirlas.
 
Efectos beneficiosos de la actividad física en los adultos mayores
 
En general, la evidencia disponible demuestra de forma contundente que, en comparación con los adultos mayores menos activos, hombres y mujeres, las personas mayores físicamente activas:
 
presentan menores tasas de mortalidad por todas las causas, cardiopatía coronaria, hipertensión, accidentes cerebrovasculares, diabetes de tipo 2, cáncer de colon y de mama, y depresión, un mejor funcionamiento de sus sistemas cardiorrespiratorio y muscular, y una mejor masa y composición corporal.tienen un perfil de biomarcadores más favorable para la prevención de las enfermedades cardiovasculares, la diabetes de tipo 2 y la mejora de la salud ósea, ypresentan una mayor salud funcional, un menor riesgo de caídas, unas funciones cognitivas mejor conservadas, y un menor riesgo de limitaciones funcionales moderadas y graves.

Lo que hablan los niños con los ancianos

 

 

 

 

 

 

 

lo que ha

 

En Seattle se ha puesto en marcha una iniciativa pionera para fomentar la comunicación entre mayores y pequeños.

 

 

El poeta y Nobel sueco Tomas Tranströmer escribió en sus memorias de infancia que su abuelo, que le llevaba 70 años, era para él un amigo, un compañero en las visitas a museos y alguien capaz de desdramatizar situaciones tan alarmantes como la del día que se perdió en Estocolmo y regresó a pie a su casa, mientras su madre seguía en comisaría la investigación de su búsqueda. En la película británica Nuestro último verano en Escocia, de reciente estreno, tres niños muy imaginativos, afectados por la traumática separación de sus padres, entablan una enriquecedora relación con su abuelo, un anciano rebelde, con aspecto y ademanes de vikingo, al que van a visitar en el que será su último cumpleaños, y con quien pueden hablar, jugar y disfrutar de la naturaleza, lejos de las riñas y tensiones de su entorno habitual. En Los amigos, la primera novela de la autora japonesa Kazumi Yumoto, llevada a la gran pantalla por el director Shinji Somai y que acaba de ser publicada en España por Nocturna Ediciones, tres adolescentes aprenden a crecer y a entender el valor de la vida a través del diálogo y las aventuras en compañía de un viejo al que empiezan a espiar porque quieren saber en qué consiste eso de morirse.

 

Cine y literatura coinciden en prestar atención a la beneficiosa comunicación entre generaciones, un diálogo cada vez más quebrado en los entornos urbanos, en sociedades donde los niños sufren la falta de atención de unos progenitores demasiado preocupados por el trabajo y la supervivencia y los mayores se ven abocados a la soledad en sus casas vacías de afecto o en residencias de acogida. Conscientes de esta realidad, en la ciudad estadounidense de Seattle, se está llevando a cabo la iniciativa pionera de fomentar socialmente el intercambio. La experiencia de colocar una guardería en el centro de ancianos de Providence Mount St. Vincent ha llamado la atención de la documentalista Evan Briggs.

Present perfect es el título de un trabajo (pendiente de financiación para ser culminado a través de una campaña de crowdfunding) del que ya se puede ver una parte en YouTube. Lo que pretende la realizadora es mostrar los frutos de la experiencia, el modo en el que los pequeños y los mayores disfrutan en compañía. ¿Qué les cuentan los unos a los otros? ¿De qué se ríen? A través del vídeo se percibe la mágica combinación entre la enseñanza de valores como la paciencia y la solidaridad, por parte de los que ya están al final del camino y poseen el don de los recuerdos, y el regalo de la energía y la curiosidad permanente de los que apenas han empezado a recorrerlo y parecen poseedores de todas las preguntas.

En el vídeo vemos a los abuelos –de adopción– contando cuentos a niños de primaria, dibujando con ellos, hablándoles tiernamente y enlazando sus manos, como pliegues de papel, con las tersas palmas infantiles. Evan Briggs les escucha decir hasta qué punto han cambiado sus vidas a mejor y, mientras la cámara se detiene en sus gestos e imágenes, se indica que en Estados Unidos un 43% de los ancianos sufren aislamiento social, soledad, depresión y decaimiento. En España las cosas no son tan distintas. Según datos de la Federación de Amigos de los Mayores correspondientes a 2014, más de un millón y medio de ancianos viven en soledad. Programas de acompañamiento de voluntarios, iniciativas de pisos compartidos con estudiantes (alojamiento a cambio de compañía), son algunas de las medidas puestas en marcha en nuestro país. ¿Llegará algún día el ejemplo de Seattle?